Demonios en tu jardín. Plantas ornamentales venenosas (III).

Con este post concluimos la enumeración de algunas de nuestras peligrosas inquilinas, tan hermosas como temibles. La belleza no es garantía de bondad, ni la ausencia de ésta implica maldad. Los conceptos de belleza, bondad, fealdad, maldad, no tienen sentido en el mundo vegetal. Estos conceptos deberán ser sustituidos por útil, inútil, ventaja evolutiva, desventaja…

Demonios en tu jardín. Plantas ornamentales venenosas (II).

En el mundo vegetal coexisten los más terribles venenos y las medicinas más milagrosas, incluso en la misma planta, todo depende de que manera o intención se utilice. Una inocente tomatera, cuyos frutos se emplean en miles de recetas, puede ser de una toxicidad terrible si ingerimos algún otra parte de la planta, tallos, hojas…

Demonios en tu jardín. Plantas ornamentales venenosas ( I ).

Quizá no haya nada más hermoso en una vivienda que una planta viva. Son silenciosas, poco exigentes y nos regalan sus colores, formas y olores. Pero muchas de ellas guardan terribles secretos. Albergan venenos, muchas veces mortales. Es preciso ser prudentes a la hora de tocarlas y, sobre todo, no intentar hacerse ensaladas con ellas…

El lino, desde Egipto a la mesa de los veganos.

El lino es una planta herbacea originaria de las cuencas del Nilo, Tigris y Eufrates, las cunas de la civilización. Los botánicos la conocen con el nombre de Linum usitatisimus. De su tallo se obtiene una fibra textil y de sus semillas aceite y harina (de linaza). En el Antiguo Egipto, el clima, cálido y…

Las plantas epífitas: La batalla por la luz (II).

Como el líquen que vemos sobre estas líneas, las plantas epífitas ahorran más material y energía que las plantas trepadoras de las que hablábamos en el post anterior. No necesitan del suelo para enraizarse, lo hacen sobre los árboles. De ese modo compiten con las otras plantas por la luz del sol y excepto algún…

Plantas trepadoras: La batalla por la luz (l)

Las plantas trepadoras, también conocidas como lianas o bejucos, son una adaptación de los vegetales para competir por la luz y el espacio. Estas plantas, arraigadas en el suelo, disputan a los árboles su hegemonía. Ellos, dotados de poderosos troncos, alcanzan las alturas y evitan la triste sombra del sotobosque. Las lianas resuelven el problema…