Sirenas y dioses

El capitán del bergatin Virgen del Mar, un vasco apellidado Arzúa, tomó posesión del cargo en el palacio del gobierno de Acapulco. Tenia como misión intercambiar baratijas y herramientas de hierro por perlas y esclavos domésticos, en beneficio del gobernador y  tres nobles españoles afincados en la península. Corrían los primeros años del siglo XVIII…