La madera como alimento

Lamento desanimar a los no-carnivoros, pero este post no va de recetas culinarias. La madera no es apta para el consumo humano, aunque si lo es para ciertos animales, hongos y microoganismos.

La madera es un recurso renovable. Producida por el Reino Vegetal, son el resto de los reinos (Animal, Hongos y Microbios) los que se encargan de su reciclaje.

Composición de la madera

El porcentaje de elementos que la componen es:


• 50% de carbono
• 42% de oxígeno
• 6% de hidrógeno
• 2% de nitrógeno y otros

(Estos porcentajes son semejantes a la de cualquier otra materia de origen orgánico)


Estos elementos se unen para formar los siguientes compuestos:


Celulosa (aprox. un 50%), es un polisacarido, es decir, una cadena de sacáridos (azúcares) y la materia prima del papel.


Lignina (aprox. un 25%), formado por la asociación de ciertos ácidos y alcoholes, es la parte más consistente.


Hemicelulosa (aprox. 25%), también polisacárido, sirve para unir las fibras.
 • Resinas, ceras, grasas… Son los componentes minoritarios.

Estos compuestos son macromoléculas que no son fáciles de romper en unidades más pequeñas, debido a la presencia de fuertes y abundantes enlaces. Como resultado de todo esto, la madera es un material muy consistente, de difícil digestión.

Seres comedores de madera (Xilófagos)

Hongos

Son los descomponedores por excelencia de la madera en la Naturaleza. Aunque su presencia en los bosques solo se hace evidente cuando en otoño o primavera desarrollan sus estructuras reproductoras, la setas, los hongos trabajan todo el año.

La parte de ellos que no vemos, el micelio, es una maraña de finos filamentos que crecen en el interior de los troncos y ramajes muertos alimentandose de los componentes de la madera.

Bacterias

Solo visibles al microscopio, no solo actúan en los ecosistemas donde hay maderas muertas, también son los responsables que los animales que coman madera puedan digerirla, pues salvo contadísimas excepciones, estos no producen por si mismos las enzimas necesarias para su digestión. Las bacterias que hacen este trabajo viven en los aparatos digestivos del huesped en relación simbiótica.

Animales

Veamos algunos ejemplos de diferentes grupos zoológicos:

Moluscos:

Pertenecen al grupo taxónomico de los Teredinidae. Viven en los cascos de madera de los barcos y, cuando no lo advierten a tiempo los tripulantes, pueden mandar a pique las embarcaciones. Muchos de los naufragios se han producido por culpa de estos voraces animalillos. Se les conoce con el irónico nombre de bromas, también como gusanos de la madera y, para los de habla inglesa, shipworms.

Peces:

En los rios de la Amazonia habita un género de peces, conocido como Panaque (pariente de los siluros) que comen las maderas que caen en los cauces fluviales. (No he podido verificar si los pescadores de caña ceban sus anzuelos con trozos de leño cuando quieren atrapar alguna de estas especies.)

Mamíferos:

Este simpático e inteligente roedor consigue en el mundo real lo que solo ocurre en la ficción: Una casa comestible, a la manera de la famosa casita de chocolate de los cuentos infantiles. Consta de dos especies, una nativa de America del Norte, Castor canadensis, y otra europea C. fiber.

Fueron introducidas 25 parejas de castor para crear una industria peletera en Argentina, en el lago Fagnano, un paraje de la Tierra del fuego. Los resultados fueron desastrosos, porque, libres de enemigos naturales, hubo una explosión demógrafica, extendiendose por toda la Tierra del Fuego de este país y proliferando también en Chile. Este boom ha provocado terribles deforestaciones en estos territorios, estimándose la población actual en 200.000 ejemplares.

Insectos:

Carcoma: Son coleopteros que en su fase larvaria, cuando tienen aspectos de gusanos, se alimentan de los muebles y vigas de madera de los habitats humanos. Su presencia se advierte por el ruido que hacen al alimentarse y por la presencia de pequeños agujeros en la superficie, abiertos por los ejemplares adultos para expandir su invasión por el resto de la vivienda.

Termitas: Aunque también pueden invadir edificios, son más abundantes en el medio natural. Estos animales no necesitan de microorganismos simbiontes para digerir su alimento.

Sus colonias pueden llegar a alcanzar poblaciones de millones de individuos, divididos en castas, a la manera de abejas y hormigas. Algunas especies erigen gigantescos edificios, que si lo llevaramos a proporciones humanas, nos superarían como constructores.

La humanidad como el mayor “devorador” de madera

El humano utiliza este material desde antes de ser humano. Los primates la usan como herramienta, por ejemplo, para extraer insectos de sus escondites o como arma contra sus adversarios.

Después se amplió su uso y abuso, hasta llegar a la situación actual, donde el retroceso de la masa forestal nos está abocando a nuestra extinción como especie… Y ,sin embargo, seguimos y seguimos, anestesiados e indiferentes, en nuestra estúpida huida hacia un futuro cada vez más negro…

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