Naturaleza y Medicina versus Covid19

Hoy los humanos nos encontramos en lucha contra un coronavirus y las tecnologías médicas son nuestras armas: Mascarillas, guantes, desinfectantes, emisores de ozono, respiradores, tratamientos farmacológicos, vacunas…
En el siguiente post intentaremos argumentar que nuestra mejor defensa es la Naturaleza. Sin embargo, nuestra aliada no pasa por su mejor momento, acosada por los Jinetes de la Apocalipsis: Globalización, Cambio Climático, Contaminación, Pérdida de Biodiversidad, La Industria Alimenticia, Incendios….


El enemigo:


Covid 19.


“Coronavirus disease 2019” o Covid 19 es el nombre de la enfermedad que se ha expandido por el planeta, una pandemia. Un virus está en la frontera de la vida y lo inerte. Los biólogos entendemos que un ser vivo es aquel que realiza tres funciones básicas, se nutre, es capaz de relacionarse y de reproducirse. Un virus solo es capaz de reproducirse parasitando una célula a la que destruye. Cuando está fuera de otro organismo no hace nada y es poca cosa, un trozo de ácido nucleico y una envoltura. Pero, como hemos comprobado, no hay enemigo pequeño.


Aliados del Enemigo


La Globalización:


Las distancias se acortan y no quedan zonas inaccesibles. Una especie invasora, sea reptil, virus, planta o mamífero puede acceder vertíginosamente a cualquier región del planeta y desequilibrar el ecosistema. Tomemos como ejemplo el prehistórico viaje de la especie Homo sapiens desde África al Continente Americano que duró 300.000 años, desplazamiento que hoy solo precisa de unas horas.

Recreación de un grupo de humanos cruzando el Estrecho de Bering hace 20.000 años, última etapa del viaje desde África


La globalización favorece los desplazamientos del enemigo, ayer fue, entre otros, el ébola, hoy la Covid19, mañana, quién sabe. Aquí, nos tropezamos contra un imposible, casi nadie quiere retroceder varios siglos y volver a los carros de bueyes o a la navegación a vela.

Un portador de virus, localizado en cualquier punto del planeta, en menos de un día, estará en otro, por distante que sea.


Calentamiento Global y Contaminación:


El aumento de temperatura conlleva la descongelación de los casquetes polares y la posible liberación de virus arcaicos, que originados en otras eras, hoy pueden ser mil veces más mortíferos que los que ya conocemos.


La desertificación que genera el cambio climático hace que cada día sea más frecuente la emigración de las tormentas de polvo a zonas templadas, que asociadas a las partículas producidas por el abuso de los derivados del petróleo, afectan los pulmones de la ciudadanía y aumentan los porcentajes de población de riesgo.

Nuestro sistema inmunitario nos defiende de los organismos patógenos, sin embargo, la contaminación ambiental lo debilita de forma perceptible. La población actual es cada vez más vulnerable.

Ciudad china


Pérdida de Biodiversidad:


Cuando un agente patógeno salta de un animal a un humano hablamos de zoonosis y existe desde siempre.

Los virus y otros patógenos forman parte de la biosfera de manera natural e intervienen en todos los equilibrios.

La Naturaleza regula las poblaciones de forma espontánea.
Si un animal está infectado, no proliferará más de lo que permita su interacción con otras especies, lo que supone un freno a la dispersión del mal.

Red trófica


La Industria Alimenticia:


El alimento de los paises desarrollados es cada vez más insano y antinatural, lo que incide sobre la salud de la población. Uno es lo que come.

El ganado hacinado, alimentado con mierda y en pésimas condiciones higiénicas, favorece la propagación de virus, bacterias u hongos patógenos y el salto a los humanos, la zoonosis. Tampoco olvidemos que la ganadería industrial, con sus abundantes y tóxicos residuos sin procesar, es una actividad que no tiene nada que envidiarle al uso combustibles fósiles respecto a la emisión de gases de efecto invernadero.
Y como colofón diremos que la crianza de animales está robándole terrenos a las grandes masas forestales, empobreciendo la biodiversidad y estorbando los mecanismos naturales de regulación del clima.

La ganadería tiene un gran cómplice, pero disfrazado de todo lo contrario, la agricultura industrial: Un ejempo, la “inocente” soja, la proteina vegetal de moda. Esta planta cultivada fuera de su Asia natal actúa como una especie invasora ayudada por los insensatos humanos. Hectáreas y hectáreas de selva amazónica son diariamente roturadas para criar soja. Tampoco olvidemos el abuso de abonos y fertilizantes, una bomba de relojería contra los ecosistemas.

Plantación de soja en Paraguay

Incendios:

No solo mueren los bosques por el hacha y la sierra mecánica. Ahí están los múltiples incendios, favorecidos por el calentamiento global e intereses económicos, que incrementan la contaminación atmosférica, aceleran el cambio climático y golpean sin piedad la biodiversidad.


Escenario bélico


Naturaleza protectora:


La Naturaleza trabaja sin descanso en todos los rincones del mundo. No obedece al líder político de turno ni debe pleitesía los intereses económicos de los “lobbys”. Su acción no genera efectos secundarios y no es preciso pagarle. Basta con dejarla a su aire y no maltratarla. Sin embargo, los que se enriquecen con su desgaste no piensan liberarla de él fácilmente.


Hablemos de política:


La Naturaleza es una buena guardiana, sin embargo, no es perfecta. Es poderosa, pero no es un ser consciente e intencionado. Es preciso que la humanidad se organice y prepare una respuesta global. Para eso es preciso contar con una Sanidad Universal, independiente y bien aprovisionada.
Es lamentable que en un país, por ejemplo, EEUU, el acceso a la sanidad dependa del bolsillo de los ciudadanos. Aquel que no tenga la cobertura de un seguro privado está en manos del destino. Lo mismo ocurre si comparamos la sanidad de los países pobres con la de los ricos.

Un virus no hace distinciones de clase. Si pretendemos que la humanidad tenga futuro la sanidad ha de ser un bien universal. Es bien triste que la OMS dependa de la arbitrariedad de personajes como Trump, que, entre otras genialidades, aconsejara el uso de desinfectantes como medicina.


Fake News:


Los conspiranoicos, ya sean terraplanistas o ufólogos, que de todo entienden, afirman que el Covid19 ha sido creado en un laboratorio y la única duda es si su autoría es china o yanqui. Lo siento, muchachos, otra vez será. Vuestra enemiga, la “ciencia oficial”, lo ha desmentido. No hay pruebas que avalen esa información.

Reunión de espertos ufólogos contactando con inteligencias alienígenas


La Imaginación al Poder:


Imaginemos un virus que vive en un mamífero, en el corazón de una selva íntegra, alimenta al eslabón superior de la cadena alimenticia y no puede aumentar su población de forma descontrolada…


Imaginemos que el poblado cercano tiene médico, condiciones higiénicas y alimentos sanos al alcance de todos y no es preciso capturar animales salvajes para mal comer…


Imaginemos que, pese a todo, un humano se infecta, pero tiene atención médica, se le trata y aísla de sus vecinos…

Imaginemos que, aunque los poblados cercanos se infecten, las autoridades advierten al resto de la nación, los hospitales se preparan y se envía un equipo multidisciplinar a la zona, dirigido por científicos nacionales e internacionales…

Imaginemos que los sabios de la salud y de la ecología estan organizados y respetados por los poderes públicos y que estos no estan teledirigidos por las élites financieras…

Imaginemos que el aire entra limpio en nuestros pulmones, que el agua corre fresca por los ríos y los peces del mar no llevan mercurio…

Imaginemos

Nada de lo que esta ocurriendo con la Covid19 habría pasado…

Imagine…

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Salir /  Cambiar )

Google photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google. Salir /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Salir /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Salir /  Cambiar )

Conectando a %s