Peyote: El Cactus Religioso

El peyote o “mescalito” es un pequeño cactus originario de México y del sur de Estados Unidos. Crece en territorios desérticos y con gran lentitud. La relación de este cactus con la humanidad se pierde en la noche de los tiempos. Los nativos de México, sean Olmecas, Toltecas o Aztecas y los indios navajos de Estados Unidos han usado esta planta con fines religiosos.

En la segunda mitad del siglo veinte, el peyote deja de ser patrimonio exclusivo de las poblaciones indígenas de Norteamérica y su uso se generaliza. El movimiento cultural que aboga por el uso de sustancias alucinógenas, todas de origen vegetal, recibió el nombre de Psicodelia, una palabra que proviene del griego clásico, a partir de los vocablos ψυχή, “alma”y δήλομαι, “manifestar”. Inventada por el psicólogo británico Humphry Osmond, significa “que manifiesta el alma”.

El peyote pertenece a la familia botánica de las cactaceas. Son varias especies muy parecidas y de características similares, pero la más conocida es Lophophora williamsii.

DESCRIPCIÓN:

Lophophora williamsii es un cactus muy pequeño, de color verde azulado o verde grisáceo, con forma de esfera aplastada, de 2 a 10 cm de diámetro y hasta 5 cm de altura. Carente de hojas, su achatado tallo está dividido en varios gajos. La raíz es cónica y gruesa. La epidermis de la planta solo presenta espinas en la fase juvenil, durante el resto de su vida está recubierta de una pelusa blanquecina. Carente de defensas naturales se asocia con otras plantas pinchosas para protegerse de los herbívoros. En primavera produce en su extremo flores vistosas de color rosa pálido. Este cactus sólo florece cuando ha cumplido 15 años, a veces 30, su crecimiento es tan lento que con esa edad solo tiene el tamaño de una ciruela.

CULTIVO:

• Se desarrolla con facilidad a partir de semillas. Tambien puede plantarse un tronco seccionado de la raiz o injertarse sobre otro cactus, por ejemplo, el San Pedro.

• En cultivo su crecimiento es más rápido que en la naturaleza.

• Necesita tierra caliza y poco compacta. Nunca se debe usar abono orgánico.

• Apenas necesita riego, a lo sumo 2 o 3 veces al mes. En invierno la planta entra en estado de hibernación y no es preciso regarla.

ECOLOGÍA:

El peyote es natural de una zona muy específica del planeta, únicamente crece de forma espontánea en desiertos del norte de México y de Estados Unidos. Debido a su gran demanda por parte de los consumidores está en serio peligro de extinción. Su crecimiento es tan pausado que los recolectores, más pendientes de si mismos que del equilibrio natural, no dejan que las poblaciones se recuperen.


El cultivo es la mejor alternativa ante estas actitudes tan insolidarias. Independientemente del empleo que hagamos los humanos de las especies vegetales, éstas tienen su propia vida y ejercen una función importante en sus propios ecosistemas. El peyote es una entidad viviente, como lo somos nosotros, es preciso tratarlo con el respeto debido.


USOS:

• El peyote o “mescalito”, como le llaman los indios mexicanos, posee en sus jugos internos más de sesenta alcaloides, muchos de ellos psicoactivos. El más importante es la mescalina, también presente en el Cactus de San Pedro. No confundamos esta sustancia con el mezcal, una bebida alcohólica, parecida al tequila, fabricada a partir de otra planta crasa, el Agave o pitera, en la siguiente fotografía.

• Los indios de México y de USA la emplean para obtener experiencias religiosas. Para ellos el “mescalito” es una entidad amiga y sobrenatural. Actualmente, en Mexico su consumo se realiza en unas reuniones llamadas “mitotes” que pueden durar más de 12 horas. En ellas siempre hay un chamán que dirige la sesión, donde se ingieren fragmentos secos del tallo, acompañandose de agua, tequila y trozos de carne seca.

Las visiones son individuales, cada asistente experimenta alucinaciones diferentes, todas ellas relacionadas con la naturaleza y/o con la problematica particular de cada uno. En estas visiones podemos percibir el entorno natural de forma diferente como la percibimos habitualmente. Durante los trances de peyote se manifiesta como una entidad consciente y sabia. De estos estados de conciencia alterada se afirma que se pueden encontrar soluciones para los problemas de cada cual o, al menos, un camino para arreglarlos. En este blog hay un post donde puedes leer un relato sobre los “mitotes” : Un Cuento sobre el Peyote

• La mescalina, como sustancia química, es ilegal casi en todo el mundo, pero el cultivo del cactus no esta reglamentado, incluso es legal México y Estados Unidos. El gobierno mexicano concede a los indios huicholes permiso para utilizarlo, transportarlo y cultivarlo, lo reconoce como planta sagrada, respetando así las tradiciones y costumbres de las comunidades indígenas. En USA existe una religión, perfectamente legal, profesada por los indios navajos conocida como Native American Church / “Iglesia Nativa Americana” / donde se consume el peyote sin limitaciones.

PRECAUCIONES:

Cuando una droga se saca de su entorno natural y social aparecen los problemas:

• La hoja de coca, cuyo consumo es legal en algunos países de los Andes, cuando se saca de su entorno y se convierte en un polvo blanco, causa estragos y no solo en la salud del consumidor. Genera mafias, gobiernos y policías corruptos, desigualdades sociales e injusticias.

• El opio, nativo de la cuenca mediterránea, fue usado en la Antigua Roma como aditivo del vino sin que se tenga noticia de adicciones o dolencias. Hoy, convertido en morfina y heroína, mata y genera a su alrededor un mundo tan macabro como el de la coca. En Afganistán no hay una guerra entre civilizaciones o religiosa. En sus campos se produce el 90% de la amapola destinada a convertirse en heroína. Quien controle el país, controla el negocio.

• La mescalina no genera dependencia física ni está controlada por mafias, pero no es una droga inofensiva. Los indios que la consumen, dirigidos por chamanes, lo hacen desde tiempo inmemorial y no se observan patologías asociadas a su consumo.

Aquellos que no pertenecemos a las comunidades indígenas peyoteras y que estamos lejos de los desiertos donde se cría, deberemos andar con pies de plomo. Usar de forma lúdica el peyote no es equivalente al empleo del cannabis. La mescalina es un alucinógeno muy poderoso, no está indicado para mentes occidentales y como forma de pasar el tiempo. Puede producir serios trastornos psicológicos y no es aconsejable su consumo inscosciente. A veces, los viajes solo son de ida. Algunos conocidos míos nunca regresaron.

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