Peces ancestrales y fósiles vivientes

El Mar es la caldera primigenia, donde surgió la vida y la gran diversidad de seres vivos. Los antecesores de los organismos actuales eran criaturas marinas. Los primeros vertebrados, dotados de simetría bilateral y esqueleto interno fueron los peces. Los vertebrados terrestres, incluidos nosotros, descendemos de ellos.

Los más antiguos fósiles de peces datan de la Era Paleozoica, particularmente el Silúrico hace 444 millones de años, cuando el mar ocupaba casi toda la superficie terrestre y las tierras emergidas formaban otros continentes diferentes de los actuales, al sur Gondwana y al norte Laurentia, Báltica y Avalonia.
Las temperaturas medias eran mayores que las actuales y, debido a la escasez de hielo en los polos, el nivel de las aguas era alto.
Peces ancestrales:
Ostracodermos: Son los más antiguos. Carecen de mandíbulas y las aletas no están bien desarrolladas. Poseen un escudo óseo en la parte anterior del cuerpo, pero su esqueleto es completamente cartilaginoso. Son los antepasados de las lampreas, también carentes de mandíbulas. El género Pteraspis pertenece a este grupo.

Placodermos: Tienen mandíbulas, poseen aletas pares completamente formadas. Sus cabezas están protegidas por placas óseas y sus esqueletos siguen siendo de cartílago. Algunos de ellos tenían tamaños enormes, como Dinichthys, que alcanzaba los 5 metros de longitud. Esta terrorífico predador, dotado de poderosas mandíbulas y afilados dientes, imponía su ley, la del más fuerte, en los agitados mares paleozóicos. 

Elasmobranquios: Son los tiburones primigenios, llamados Seláceos y son muy parecidos a los actuales. En estos peces lo único que fosiliza de ellos son los dientes, el resto del esqueleto no es óseo, es cartilaginoso.

 

Peces oseos: Poseen un esqueleto completamente óseo. Los huesos de su cráneo adoptan la misma disposición que tendrán los siguientes vertebrados en la escala evolutiva. Algunos tenían pulmones y unas estructuras conocidas como coanas que permiten intercambiar aire con la atmosfera. Podían salir del agua durante breves periodos de tiempo y se desplazaban valiéndose de cuatro aletas, son los que dieron lugar a los anfibios, con pulmones y cuatro patas, que más tarde evolucionarian en reptiles y estos en el resto de los vertebrados terrestres. El Celacanto es un representante de este grupo de peces. Por un milagro de casualidades peces de este género siguen vivos en la actualidad, ostentando el título de fósiles vivientes. El primer ejemplar se capturó en la costa de Suráfrica en 1938, sorprendiendo a toda la comunidad científica.

Un gran porcentaje de las profundidades marinas están aún por explorar, mandamos sondas a Plutón y más allá del Sistema Solar, cuando tenemos dentro de este mundo, otros mundos. Los últimos tsunamis han arrojado a las costas multitud de bizarras criaturas, habitantes de los abismos salados. Quizás muchas respuestas que buscamos a los misterios del Universo y de la Vida, están más próximas de lo que imaginamos. 

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